La fotografía social y callejera es la forma más pura e intuitiva de este arte que llamamos Fotografía. Las calles son siempre las mismas pero las personas dibujan cada día nuevos paisajes urbanos.
El arte urbano es un elemento especialmente enriquecedor que puede ser utilizado para contar una historia.
Una buena fotografía es una parte de emoción y otra de magia
Watching her
mujer caminando y mural
Summer Grafitti
Una chica camina ante un grafitti en Madrid
Arte urbano
Arte urbano
Urban art Elx
Niña en Urban art
Mensajes implícitos
No creo mucho en la suerte, ésta no ajustará mi cámara con los valores adecuados ni decidirá mi posición. La fotografía de calle requiere intuición. Algunas veces las situaciones parecen encontrarme a mí, esas son las mejores imágenes, las que perduran siempre.
Fotoscopio
Algunas imágenes contienen en sí mismas mensajes que todo el mundo puede entender. La fotografía es un lenguaje universal.
Susto
Susto
Jugando en la pared
grafitti
Gucci
Gucci
Mutilación genital
Mutilación genital
Mirada lasciva
Mirada_lasciva
sicronicidad
Contar más que mostrar
Un contraluz o unas gotas de agua en primer término pueden hacer que el sujeto no se muestre por completo. Es así como el poder connotativo de la imagen sirve para comunicar un mensaje, un sentimiento, una emoción.
Documental y social
Las calles son el escenario del activismo y la protesta social pero también el único refugio de muchas personas sin hogar y excluidas del sistema.
Sin hogar
Activismo y cambio climático
Activismo
Pasteles
Descansar y olvidar
Sufrir en la calle
La lotería de la vida
Aflicción
Sin hogar
En la estación
mujer_mendiga_2
Proyectos propios
La chispa de la consciencia
‘La chispa de la consciencia’ es una mirada profunda y singular a nuestros primos hermanos que viven en cautividad. A través del poder evocador y connotativo de la fotografía podemos reflexionar sobre los aspectos morales y filosóficos que subyacen a la exhibición de estos fantásticos animales en safaris y zoológicos.
El renacer de un río
La renaturalización del río Manzanares a su paso por Madrid ha supuesto un importante éxito ecológico y medioambiental que ha superado las mejores expectativas de ecologistas, políticos y vecinos de una ciudad que ha visto transformado el entorno urbano y las costumbres de los ciudadanos. La recuperación natural de la ribera fluvial ha propiciado el regreso a la capital de especies animales y vegetales hace tiempo desaparecidas y ha revalorizado un área urbana con un rico pasado histórico y cultural del que los madrileños son justos herederos y beneficiarios.
La ciudad de los presagios
El inquietante mensaje se anunció y se repitió durante días: La nevada del siglo llamaba a la puerta de la gran ciudad y esta vez el presagio se cumplió superando los temores de los más alarmistas. El fuerte temporal cubrió la ciudad de un grueso manto de nieve que transformó por completo el paisaje urbano hasta el punto de dibujar una nueva ciudad, un Madrid glacial, insólito, desdibujado.